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Mi Biografía (Parte V, 2004-2005)

  • Foto del escritor: Patricio Valenzuela
    Patricio Valenzuela
  • 15 may 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 24 may 2025

Hacia finales del año 2004, y una vez defendida mi memoria de título, pensaba en el siguiente paso en mi vida: estudiar Ingeniería Civil Electrónica en la Universidad Técnica Federico Santa María. Para ello, no quería actuar precipitadamente y decidí dedicar todo el año 2005 a preparar una prueba de admisión universitaria que me permitiese ingresar a los estudios de mis sueños.

El primer paso que tomé fue buscar empleo. Un amigo que, por ese entonces, trabajaba en el servicio técnico de una reconocida empresa comercial de la región de Magallanes, me preguntó si desearía trabajar con él, dada la alta demanda durante la temporada de fin de año. Acepté inmediatamente.

Mi tiempo en el servicio técnico fue muy provechoso, pues no sólo aprendí de diferentes temas concernientes a la técnica (con énfasis en dispositivos electrónicos), sino que también estreché vínculos con mi amigo y mis colegas (por esa época, practicantes de un liceo industrial de la ciudad).

En paralelo a mis labores profesionales, estaba a cargo de cuidar de mi hermana menor en las tardes (de un poco más de un año de edad), dado que mis hermanos estudiaban y mi madre, por sus responsabilidades en su empleo en un reconocido supermercado de la zona, trabajaba hasta el cierre del local. En consecuencia, muchas veces me tocó quedarme cuidando de mi hermana hasta altas horas de la noche (a veces, pasada la medianoche). Décadas más tarde, esta experiencia me sirvió tremendamente cuando fui padre.

Finalmente, en el plano académico, me inscribí en un preuniversitario de la zona céntrica de Punta Arenas, para completar mis conocimientos en las diferentes ramas a evaluar en las pruebas de admisión universitaria.

Durante la mayor parte del año 2005, mi rutina de Lunes a Sábado era la siguiente: me levantaba en la mañana para ir desde la zona sur de Punta Arenas hacia el centro para asistir al preuniversitario a las 8:00 am. Desde allí me trasladaba a trabajar al servicio técnico ubicado en la zona norte de la ciudad. Alrededor de las 18:00, me trasladaba nuevamente hacia el centro de Punta Arenas para mi segundo bloque de clases en el preuniversitario. Finalmente, llegaba a casa a eso de las 21:00 para cuidar de mi hermana menor hasta aproximadamente medianoche, cuando mi madre llegaba de su turno en el supermercado. Si bien mi rutina era extenuante, estaba muy feliz de trabajar para alcanzar mi sueño.

Tres meses antes de la prueba universitaria, renuncié a mi trabajo para dedicarme completamente a mis estudios, pues quería asegurar mi admisión en la Universidad Técnica Federico Santa María. Durante la semana anterior a la prueba de admisión, hice una maratón de estudio: un ramo por día. Así pasé desde Lenguaje hacia Matemáticas, Biología, Química y Física. El fin de semana, no obstante, descansé e hice otras actividades de mi interés.

Los días de la prueba de admisión estuve muy concentrado, pero muy tranquilo. Sabía que había hecho todo lo que estaba a mi alcance para lograr mi sueño. Los resultados así lo confirmaron y pude entrar en el segundo puesto al programa de Ingeniería Civil Electrónica de la Universidad Técnica Federico Santa María, en Valparaíso. Mi felicidad era inmensa, mi primer sueño se convertía en realidad.

(Continuará)



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