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Mi Biografía (Parte VII, mi amada familia)

  • Foto del escritor: Patricio Valenzuela
    Patricio Valenzuela
  • 17 may 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 24 may 2025

Antes de continuar con mi biografía, quisiera detenerme un momento y hablar sobre mi familia. Hasta este punto, mi referencia ha sido sobre mis raíces familiares. Ahora quisiera compartir lo que define mi existencia: mi amada familia.

Durante los últimos diecisiete años de vida, mi amada esposa y yo hemos estado juntos, casados desde hace trece años. Conocí a mi esposa en la universidad. Estudiábamos programas distintos, pero coincidíamos en ramos comunes. Fue allí donde nació un amor que perdura hasta el día de hoy.

Antes de emprender viaje a Suecia, tomamos la decisión de contraer matrimonio. Fue una celebración muy íntima, considerando los limitados recursos y que emigrábamos pronto. Como presentes de matrimonio, solicitamos que no nos dieran regalos materiales, sino que aportes económicos para nuestro viaje. Gracias a los presentes de nuestro matrimonio, conseguimos los recursos necesarios para comprar el pasaje a Suecia de mi esposa.

Nuestros inicios en Suecia fueron a la distancia. Yo emigré antes para conseguir un lugar donde vivir (tarea titánica en Estocolmo, donde la oferta de arriendos es muy limitada y costosa). Mi esposa llegó un mes después. Ambos con las mismas preguntas sobre nuestra existencia en esta nueva cultura.

Durante los primeros años, mi esposa usó su gran inteligencia para dominar el idioma sueco, llegando a leer literatura con una gramática sueca antigua y muy compleja (que se asemejaría a las diferencias del idioma español de hoy con el que se hablaba a principios del siglo XIX), ademas de dominar tecnicismos en este idioma con vocales "con círculos y puntos" (en sueco, hay tres vocales que no existen en español: å, ä, ö). Demostrando un estoicismo admirable, enfrentó las dificultades migratorias y pudo insertarse exitosamente en el mercado laboral sueco.

Admiro y amo profundamente a mi esposa. Representa mi razón de ser y lo que soy hoy en día. Tenemos dos hermosas hijas que llenan nuestras vidas con colores que no tendríamos solos. Mis hijas y mi esposa son todo para mí: mi prioridad, mi primera preocupación y lo que me mueve a tomar sacrificios que, de otra manera, rechazaría.

Gracias, amadas hijas y amada esposa, por motivarme a ser mejor padre, esposo y persona. Ustedes son mi cable a tierra y mi sustento en tiempos de tormentas. Sea esta entrada un pequeño reconocimiento público de lo mucho que representan en mi vida y del profundo amor que siento por ustedes. Mi vida es vuestra.




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